
Tiene una función holística como gran relajante y renovador de la energía.
Las varas de bambú sobre la piel producen un efecto sedante y actúan como un efectivo relajante muscular. Además, la técnica de presión por roce y deslizamiento favorece el drenaje de líquidos retenidos y la regeneración de los tejidos, lo que combate la grasa localizada y reafirma la piel.
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